investigación

«Los usaron para votar y luego los dejaron con hambre»: El escándalo de los 300 abuelos abandonados por el alcalde de Barrancabermeja Jonathan Vásquez

jonathan vásquez y laura ahumada


▶ Derechos Humanos · Adultos Mayores

Nos prometieron que jamás nos abandonarían: Más de 300 abuelos de Barrancabermeja protestan en las calles tras suspensión del programa de alimentación


La Alcaldía de Jonathan Vásquez suspendió sin previo aviso los comedores y la entrega de alimentos a adultos mayores vulnerables. La esposa del alcalde, quien los visitó semanas atrás en campaña electoral prometiéndoles que sus alimentos estaban garantizados, tampoco se hizo presente cuando los ancianos salieron a protestar bajo el sol del Magdalena Medio.

Por: Redacción Barrancabermeja Informa  |  Barrancabermeja, Santander  |  24 de febrero de 2026

BARRANCABERMEJA — Más de 300 adultos mayores en condición de vulnerabilidad tomaron las calles frente a la Secretaria Distrital de las Mujeres y la Inclusión social de Barrancabermeja para exigir una explicación que nadie llegó a darles. El motivo: la suspensión abrupta del programa de alimentación que les garantizaba al menos una comida diaria, una decisión de la administración del alcalde Jonathan Vásquez que ha dejado a miles de ancianos sin sustento y sin respuesta. Son la cara visible de una crisis que afecta en total a 3.600 abuelos pertenecientes a 34 asociaciones de Barrancabermeja.

La protesta, que se extendió durante horas bajo el inclemente sol del Magdalena Medio, fue pacífica pero desesperada. Hombres y mujeres de la tercera edad, muchos de ellos con dificultades de movilidad, aguardaron en las afueras de la alcaldía con la esperanza de ser escuchados. La espera fue en vano: ni el alcalde ni ningún representante de su administración salió a recibirlos.

«Nos dijeron que nuestros alimentos estaban garantizados, que jamás nos abandonarían. Eso nos prometieron para que votáramos por Laura Ahumada. Y hoy estamos aquí, en la calle, con hambre.»

— Adulto mayor participante en la protesta, Barrancabermeja

Una promesa electoral que quedó en el aire

Semanas antes de la suspensión del programa, la señora Laura Ahumada, cónyuge del alcalde Vásquez y aspirante política por el movimiento Pacto Histórico, realizó visitas personales a los adultos mayores beneficiarios del servicio. Según los testimonios recogidos, Ahumada les aseguró que el programa continuaría sin interrupción y les solicitó su apoyo para las elecciones.

La secuencia de los hechos —visita electoral con promesas, apoyo de los adultos mayores y posterior suspensión del servicio— ha encendido las alertas sobre un posible uso indebido de programas sociales con fines proselitistas, conducta que la Ley 996 de 2005 (Ley de Garantías Electorales) y el Código Disciplinario Único tipifican como falta gravísima para los servidores públicos.

Una denuncia formal llega hasta la Presidencia

Ante la omisión de las autoridades locales, Marlene Claros Vargas, integrante de la Fundación Pegateya (NIT: 900.304.615-1), y Fernando Pacheco, líder social y representante de la fundación Donar Nos Une, tomaron la vocería de los afectados y radicaron un Derecho de Petición formal ante el Presidente de la República, Gustavo Petro, exigiendo intervención urgente a través de la Consejería para los Derechos Humanos.

En el documento, Claros Vargas y Pacheco citan el artículo 46 de la Constitución Política, la Ley 1251 de 2008 de protección al adulto mayor, y la Ley 1437 de 2011, que obliga al Estado a responder en un plazo máximo de 15 días hábiles. También solicitan que se compulsen copias a la Procuraduría General de la Nación, a la Contraloría General de la República y a la Defensoría del Pueblo.

«Los adultos mayores de Barrancabermeja no son un instrumento electoral: son sujetos de especial protección constitucional», señala el documento radicado.

¿Qué dice la ley?

La Ley 1251 de 2008 establece que el Estado tiene la obligación de garantizar la seguridad alimentaria de los adultos mayores en condición de vulnerabilidad. La Corte Constitucional, mediante sentencias como la T-740 de 2011, ha reiterado que el derecho al mínimo vital de esta población es de aplicación inmediata y no puede ser suspendido por razones administrativas o presupuestales sin alternativa.

Por su parte, la Ley de Garantías Electorales prohíbe que funcionarios públicos o sus cónyuges utilicen programas sociales del Estado para hacer proselitismo político, bajo pena de destitución e inhabilidad.

El silencio que más duele

Lo que más indignó a los manifestantes y a los observadores presentes no fue solo la suspensión del programa, sino el silencio. Ni el alcalde Jonathan Vásquez ni la señora Laura Ahumada —quien había prometido personalmente que «jamás serían abandonados»— se presentaron a dar la cara ante los ancianos que los esperaron durante horas bajo el sol.

Este medio intentó comunicarse con la Oficina de Prensa de la Alcaldía Distrital de Barrancabermeja para obtener una versión oficial, sin obtener respuesta al cierre de esta edición.

📋 Datos clave

  • 300 adultos mayores marcharon; en total son 3.600 abuelos de 34 asociaciones afectados por la suspensión del programa alimentario
  • Alcalde responsable: Jonathan Vásquez — Alcaldía Distrital de Barrancabermeja
  • Derecho de Petición radicado ante: Presidencia de la República (DAPRE)
  • Voceros: Marlene Claros Vargas (Fundación Pegateya, NIT: 900.304.615-1) y Fernando Pacheco (Fundación Donar Nos Une)
  • Normas invocadas: Art. 46 C.P., Ley 1251/2008, Ley 1437/2011, Ley 996/2005
  • Copias enviadas a: Procuraduría, Contraloría y Defensoría del Pueblo

Este artículo fue elaborado con base en documentos oficiales, testimonios directos de los afectados y el contenido del Derecho de Petición radicado por la Fundación Pegateya y la Fundación Donar Nos Une. Se reitera la solicitud de declaraciones a la Alcaldía Distrital de Barrancabermeja.

banner
To Top